¿Cómo terminar bien la carrera de la vida? Reflexión sobre 2 Timoteo 4.
R E F L E X I Ó N D E V I D A
¿Qué dirás cuando llegues a la meta?
Una meditación sobre el legado del Apóstol Pablo
Hay momentos en la vida en los que uno necesita detenerse, tomar aire y mirar hacia atrás. Todos corremos una carrera diaria: el trabajo, los
proyectos, la familia y las metas personales. Pero, entre tanto ajetreo,
surge una pregunta inevitable: ¿Estamos corriendo hacia el lugar correcto?
Existe un pasaje en la Biblia que se siente como el último suspiro de un corredor de maratón que cruza la línea final con el cuerpo agotado pero el alma intacta. Se encuentra en 2 Timoteo 4:6-8. Pablo escribe desde una celda fría en Roma,sabiendo que su ejecución es inminente. No hay rastro de miedo en sus palabras, sino la paz de quien lo dio todo.
"He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe."
NUESTRA TAREA ASIGNADA
A menudo pensamos que cumplir nuestra misión requiere grandes hazañas mundiales, pero la "carrera" de Pablo nos enseña que se trata de fidelidad.
Fidelidad en los naufragios, en las prisiones y en los momentos de soledad.
Cada uno de nosotros tiene un carril asignado. Para algunos es el servicio silencioso, para otros es la crianza de una generación con valores, o ser luz en un entorno laboral difícil. La pregunta de hoy para nosotros es: ¿Estamos siendo dirigentes con la tarea que Dios puso en nuestras manos?

Comentarios
Publicar un comentario