La Maqueta y el Amigo Ateo

LA MAQUETA Y EL AMIGO ATEO


 Respeto a toda persona aún cuando sus creencias sean muy diferentes a las mías y admiro a las personas que con inteligencia defienden su fe en Dios. Vivimos en una sociedad muy contradictoria, pues como dice la Palabra a lo bueno llaman malo y a  lo malo llaman bueno y en este escenario es difícil mantenerse firme en la fe.

 

Isaías 5:20 (en la versión Reina-Valera 1960 dice):

"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!"

 

Está claro que es un llamado contra todo aquel que degenera los principios morales, distorsionando, trastornando y  tergiversando el bien y el mal.

 

Toda esta reflexión viene como consecuencia de haber leído La maqueta y el amigo ateo. Muchos piensan que no sea un evento histórico contrastado, bueno, pero aunque sea una simple anécdota o relato didáctico, este resume la visión  de Newton sobre el vínculo entre la ciencia y Dios.

 

La Maqueta y el Amigo Ateo

El relato cuenta que Sir Isaac Newton tenía un amigo, ferviente ateo, que a menudo discutía con él sobre la existencia de un Creador.

1.    La Visita y la Maqueta: Una tarde, el amigo visitó a Newton en su casa. Al entrar en el estudio del científico, vio una impresionante maqueta del sistema solar (un orrery o planetario mecánico). Los planetas estaban tallados con precisión, orbitaban alrededor del sol central y todo el sistema se movía en perfecta armonía al girar una manivela.

2.    La Pregunta Fascinada: Maravillado por la artesanía y el funcionamiento impecable del modelo, el amigo le preguntó a Newton: —¡Sir Isaac! Esta es una obra maestra. ¿Quién la ha construido?

3.    La Respuesta de Newton: Con un semblante serio, Newton respondió: —Nadie. Simplemente apareció ahí.

4.    La Protesta del Amigo: El ateo, pensando que Newton le estaba tomando el pelo o que no había entendido la pregunta, insistió, ya un tanto molesto: —Vamos, Sir Isaac. No bromees. Te pregunto quién es el genio artesano que hizo esto. No puedo creer que haya surgido de la nada.

5.    La Lección Final: Fue entonces cuando Newton, que había estado esperando su momento, se dirigió a su amigo y le dijo: —Querido amigo, estás viendo esta pequeña réplica de madera y metal, cuyo funcionamiento no es más que una imitación imperfecta del universo, y te niegas a creer que haya surgido sin un creador o diseñador inteligente. ¿Cómo puedes entonces sostener que el universo real, infinitamente más complejo, vasto y ordenado, haya surgido sin un Creador Divino?

 

Este relato nos muestra la postura de Newton, conocida como teología natural: la idea de que la razón, el orden y la perfección matemática del cosmos, revelado por la ciencia, son la prueba más clara de la existencia de Dios.

Aunque no se sabe la procedencia del relato, su fin es demostrar el diseño divino. Para Newton la creación no  era el resultado caprichoso del azar, sino Dios creador.

 

 


Comentarios

  1. Creer que algo tan complejo como una maqueta necesita un creador… pero pensar que el universo no lo necesita, no es lógico, es una decisión.

    No es falta de evidencia… es falta de reconocimiento.

    La creación habla, el orden habla, la vida habla… la pregunta es si queremos escuchar.

    Porque al final, no se trata de si Dios ha dejado señales…
    sino de si estamos dispuestos a verlas.

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