¿Dónde está Dios cuando todo se derrumba?

 

¿Dónde está Dios cuando todo se derrumba?



1. La pregunta que también hicieron hombres fieles de la Biblia

Cuando alguien pregunta: “¿Dónde está Dios?”, suele sentir culpa. Pero esa pregunta aparece repetidamente en la Escritura.

El rey David clamó:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Salmo 22:1

Este no es el lenguaje de incredulidad, sino de angustia profunda. David no negó a Dios; le habló directamente a Él.

Siglos después, Jesús citó ese mismo salmo en la cruz (Mateo 27:46).
Jesús no estaba perdiendo la fe; estaba cumpliendo profecía y experimentando el peso real del sufrimiento humano.

También encontramos preguntas similares en otros pasajes:

“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?” Salmo 13:1

“¿Por qué te abates, oh alma mía?”  Salmo 42:5

La Biblia no reprime el dolor. Lo expresa delante de Dios. Preguntar no es rebelarse. Es acercarse con honestidad.

2. Cuando Dios parece ausente, no significa que lo esté

La percepción humana es limitada. Dios no. El libro de Job muestra que, aunque Job no entendía lo que sucedía, Dios nunca perdió el control.

En medio del silencio, Job declaró:

“He aquí, aunque él me matare, en él esperaré.” Job 13:15

Y más adelante afirmó: “Yo sé que mi Redentor vive.” Job 19:25

Aunque no veía a Dios, decidió confiar. Además, la Escritura afirma claramente:

“¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” Jeremías 23:24

“No te desampararé, ni te dejaré.” Hebreos 13:5

La ausencia de respuesta no es ausencia de presencia. Dios puede estar trabajando en silencio, como afirma Romanos 8:28:

“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”

No dice que todas las cosas sean buenas. Dice que Dios las usa para bien.

3. Tres verdades que sostienen cuando todo cae

- 1. Dios sigue siendo soberano

Cuando todo se derrumba, esta verdad sostiene: “Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho.” Salmo 115:3

“Yo soy Dios… que anuncio lo por venir desde el principio.” Isaías 46:9-10

Nada sorprende a Dios. Nada lo supera. Su soberanía no desaparece en tu crisis.

- 2. El sufrimiento no siempre es castigo

Jesús dejó esto claro cuando hablaron del ciego de nacimiento:

“No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.” Juan 9:3

También Hebreos enseña: “Porque el Señor al que ama, disciplina.”
Hebreos 12:6

La disciplina no es condenación; es formación. Y Romanos 5:3-4 añade:

“La tribulación produce paciencia; la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.”

Dios usa el dolor para producir algo más profundo.

- 3. Dios está cerca del quebrantado

Esta promesa es directa: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.” Salmo 34:18

No dice que está lejos. Dice cercano.

También Isaías 41:10 declara: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios.”

Y en medio de la tormenta: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo.” Isaías 43:2

Observa algo importante: No dice “si pasas”, sino “cuando pases”. La promesa no es ausencia de fuego. La promesa es presencia en el fuego.

Un último pensamiento

Cuando todo se derrumba:

  • Dios sigue siendo soberano.
  • Dios sigue estando presente.
  • Dios sigue obrando.
  • Dios sigue siendo fiel.

Puede que no entiendas el proceso. Puede que el cielo parezca en silencio.
Pero la Escritura es consistente:

“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”  Hebreos 13:8

Y eso incluye tus peores días.

 

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