FIEL A PESAR DEL PRECIO

 FIEL A PESAR DEL PRECIO



"A veces, el costo de ser fiel es todo lo que tenemos, pero el resultado es todo lo que somos."

Según la tradición cristiana y el relato bíblico del libro de Hechos de los Apóstoles, Esteban es reconocido como el primer mártir de la Iglesia cristiana.
​No era uno de los doce apóstoles originales, sino uno de los siete diáconos elegidos para ayudar en la administración de la comunidad y la atención a las viudas.
​Se destacaba por su gran oratoria y por realizar "prodigios y señales". Esto generó envidias y conflictos con ciertos sectores de la sinagoga, quienes lo acusaron de blasfemia contra Moisés y contra Dios.
​Tras un discurso muy crítico frente al Sanedrín (el consejo supremo judío), fue expulsado de la ciudad y apedreado hasta la muerte.
 

​Un detalle histórico y narrativo importante es que, mientras lo apedreaban, un joven llamado Saulo de Tarso (quien más tarde se convertiría en San Pablo) estaba presente y aprobaba su ejecución guardando la ropa de los que le golpeaban.
​Es vital distinguir entre el primer mártir de la Iglesia (Esteban) y la primera persona que murió por causas relacionadas con Jesús.

 Juan el Bautista murió antes de la crucifixión de Jesús y del nacimiento formal de la Iglesia en Pentecostés. Los niños que Herodes mandó matar en Belén; se consideran mártires, pero ocurrieron durante la infancia de Cristo. Esteban fue el primero en morir específicamente por dar testimonio de la fe cristiana tras la ascensión de Jesús.

La historia de Esteban se encuentra en el Nuevo Testamento, específicamente en el libro de Hechos de los Apóstoles.
​Su relato abarca principalmente dos capítulos:
​Hechos 6: Se narra su elección como uno de los siete diáconos (para servir a las viudas) y cómo fue arrestado tras ser acusado falsamente de blasfemia.
​Hechos 7: Es el capítulo central. Contiene el largo discurso de defensa de Esteban ante el Sanedrín y concluye con su ejecución. El pasaje específico de su muerte es Hechos 7:54-60.
​Momentos clave del pasaje (Hechos 7:54-60):
​La visión: Antes de morir, Esteban mira al cielo y dice: "Veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios" (v. 56).
​La ejecución: La multitud lo saca de la ciudad para apedrearlo.
​Sus últimas palabras: Al igual que Jesús en la cruz, Esteban muere pidiendo perdón por sus ejecutores: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado" (v. 60).
​La mención de Saulo: El texto indica que los testigos dejaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo (el futuro San Pablo), quien aprobaba su muerte (Hechos 7:58 y 8:1).
​También se hace una referencia posterior a este evento en Hechos 22:20, donde Pablo, ya convertido, recuerda con arrepentimiento haber estado presente en el martirio de Esteban. 

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