CAÍN Y ABEL DOS MANERAS MUY DIFERENTES DE ADORAR A DIOS.

 

CAÍN Y ABEL DOS MANERAS MUY DIFERENTES DE ADORAR A DIOS.

 


Veamos la historia de ellos dos en Génesis 4: 1-15

 

“Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo:  Por voluntad de Jehová he adquirido varón. Después dio a luz a su hermano Abel.  Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas.  Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.  Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín:  ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?  Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido?  y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel:  Salgamos al campo.  Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.

Y Jehová dijo a Caín:  ¿Dónde está Abel tu hermano?  Y él respondió:  No sé.  ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo:  ¿Qué has hecho?  La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. Y dijo Caín a Jehová:  Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Y le respondió Jehová:  Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado.  Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara”.

 

Abel le ofrecía a Dios lo mejor de su ganado (las primicias) y Dios miró con agrado su ofrenda, pero no miró con agrado la ofrenda de Caín. Caín seguramente no le ofreció las primicias de la tierra. 

Caín se enojó muchísimo, se sintió abatido; Caín mató a su hermano Abel a causa de los celos y el resentimiento. Cuando Caín se siente rechazado por Dios una ira descontrolada se apodera de él. Esta aptitud le llevó a Caín al pecado.

Hay comentaristas que dicen que Caín al ser el primogénito, y al sentir que Abel le "arrebataba" el favor divino o un lugar especial ante Dios, pudo haber experimentado celos por su posición de primacía y la atención de la que se sentía merecedor.

Personalmente pienso que Caín escogió alimentar su pecado en vez de dominarlo y enmendar su camino. Abel no era el problema, bueno, mejor dicho, no era su problema. El problema estaba que Caín no quería aceptar la corrección divina.

La actitud y la fe con la que cada uno hizo su ofrenda y como no, la calidad de las ofrendas (primicias o residual) fueron tan diferentes en cada hermano, que debemos de meditar en ello antes de preguntarnos ¿Le ofrezco a mí Padre celestial las primicias?

 

 

 

 

Comentarios

  1. No todas las ofrendas son iguales… aunque parezcan similares.

    Dios no solo mira lo que damos… mira el corazón con el que lo damos.

    El problema de Caín no fue su ofrenda… fue su actitud.

    Porque cuando no aceptamos la corrección, el pecado empieza a crecer.

    La pregunta es incómoda, pero necesaria: ¿le estoy dando a Dios lo mejor… o solo lo que me sobra?

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